Esta es la historia de un gran amor, un amor sincero,ilegal y que durará para toda la eternidad.
Mi nombre es Catalina y tenía 17 años cuando me encontré con el único amor de mi vida. Nos conocíamos desde pequeños,él iba a mi casa a jugar con mi hermano mayor,Jesús.Y siempre fue un niño bueno y dulce conmigo. Pero dejó el barrio unos años después y no volví a verlo hasta ese dia…
Iba caminando con mis amigas,acabamos de salir del instituto hablando de como Paula se había dormido en clase. Éramos unas niñas. Unas cuadras después estaba Jessi en su moto nueva y se la llevó a Paula a su casa. Jessi era conocida en el barrio por tener relaciones “extrañas” con tipos “extraños”. Ninguna de las madres de las chicas del barrio quería que su hija se juntara con ella… Pero Jessi,con sus defectos,era una buena amiga.Compartimos muchas cosas,entre ellas, un amor. Que nos tuvo de rivales un tiempo pero luego nos unió sinceramente.
Él había vuelto al barrio y había cambiado mucho. Ahora se vestía con ropas caras y elegantes,conducía carros caros y tenía mucho dinero que la gente del barrio decía que era “sucio”. Una de las primeras personas a las que visitó fue a mi hermano Jesús, su amigo de la infancia lo llamaba. Pero Jesús siempre lo rechazó,le reprochaba un conflicto que habían tenia que nunca supe bien como fue.
Él amaba mucho a su madre pero esta siempre lo rechazaba y trataba con frialdad, una forma muy distinta a como trataba a su hijo mayor Lolo, que era un idiota alcohólico y drogadicto que nunca supo valerse por si mismo. Esto le dolía en lo más profundo.
Era un hombre leal, bueno y hubiera dado la vida por quien el quería de verdad. El fue mi héroe.